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abejita

LOCKE (2013)

Menos es más

por Lluís Alba

Mil veces buenas noches

Tras una prestigiosa y dilatada carrera como guionista, el británico Steven Knight comienza a afianzar sus pasos en la dirección con Locke (ídem, 2013), su segundo film tras las cámaras. Venía precedido por Redención (Hummingbird, 2013), un thriller de ambientación nocturna que se centraba principalmente en los traumas personales del personaje principal interpretado por Jason Statham, aunque también aportaba las suficientes dosis de acción propias del protagonista de Transporter (The transporter, 2002).

Locke también apuesta por una ambientación nocturna y se centra en el drama personal de su protagonista, pero ofrece una particularidad que, inevitablemente, recuerda a Buried (ídem, 2010) de Rodrigo Cortés. Pues en todo el film solo vemos a un personaje dentro de un espacio cerrado cuya historia se desarrolla mediante conversaciones telefónicas.

Pero las similitudes terminan ahí, pues Buried era adrenalina pura con un guión que iba destapando más sorpresas a medida que avanzaba el film, mientras que el film de Knight no apuesta por el suspense (en menos de media hora están todas las cartas sobre la mesa), si no que se centra en el drama personal de Ivan Locke en una noche concreta de su vida mientras conduce su vehículo por la autopista. En una hora y media (casi a tiempo real) se narra una historia sólida y consistente mediante un relato a base de diálogos telefónicos en el que se nos explica a la perfección la personalidad del personaje, su situación laboral y familiar.

Solo hay una pequeña licencia que el director se permite tomar para agilizar la narración. Pues, además de las conversaciones telefónicas, Locke habla con su difunto padre para recriminarle su pasado. Hubiese sido complicado encontrar un recurso coherente para introducir el trauma creado por su padre mediante una llamada telefónica, a la postre la razón principal por la que el protagonista se comporta de esta manera, dejando de lado repentinamente sus responsabilidades laborales y familiares.

Tal y como está narrada la película parece perfecta para una obra teatral que podría estar realizada con un solo actor y las grabaciones del resto de personajes. Aunque en el film Tom Hardy lleva sobre sus espaldas toda la interpretación visual, también son baza importante los actores que solo muestran su voz. Entre ellos destaca Tom Holland (Lo imposible, 2012) que interpreta al hijo de Ivan Locke.

Curiosamente esta película sirve como nexo de unión entre Lo imposible y World War Z 2, el siguiente film de J.A. Bayona, pues Holland apareció en el exitoso film del director de Trinitat Vella y Steven Knigth será el guionista de la secuela vagamente inspirada en la novela de Max Brooks.

e-mail: lluisalba@zumbarte.com