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abejita

VAMPIROS EN LA HABANA (1985)

Vampiros en la era de la animación cubana

por Lluís Alba

El hombre lobo

Esta película es una curiosidad, al menos en España, pues es difícil de encontrar películas de dibujos animados cubanas.

Es una producción de la ICAIC (Instituto cubano de arte e industria cinematográficos) del cual solo había oído hablar antes porque Jan (creador de Superlópez) trabajo ahí cuando estuvo en Cuba.

El director de Vampiros en la Habana, Juan Padrón, es uno de sus máximos exponentes, siendo esta su película más conocida internacionalmente. Fue emitida en la década de los 80 del pasado siglo por La 2 de TVE (seguramente el único canal con cobertura de todo el territorio español que emitiría esta película). Entonces, por suerte, aún era un niño con esperanzas de que esa etapa no acabara nunca, y recuerdo que se anunciaba como dibujos animados para adultos. Lo que hizo que tuviese más ganas de verla entonces para no tener que esperar a ser adulto, sin importar lo que signifique eso.

La película tiene un estilo de dibujo muy brugueril, sin estar en ninguna vanguardia de la técnica ni del estilo gráfico. Pero por el contrario su temática sí que es bastante atrevida y novedosa, seguramente influenciada por el undeground norteamericano de los 70.

La acción transcurre en La Habana de 1933, los vampiros están gobernados por grupos de mafiosos y un descendiente de Drácula se exilia voluntariamente a Cuba para investigar un producto (Vampisol) que permitirá a los vampiros salir a la luz del sol. Este lo quiere ofrecer gratis a todos los vampiros, pero no así los mafiosos europeos ni los norteamericanos, que empezarán una lucha por conseguir el producto y comecializarlo.

El sobrino del inventor del Vampisol, Joseph, ha sido el conejillo de indias durante toda su vida, y no sabe que es un vampiro que puede salir a la luz del día gracias a este producto.

Una mezcla entre película de vampiros y parodia de películas de gangsters.

Muy procubana del régimen castrista. Ataca con ironía a los E.E.U.U., como país capitalista que intenta apoderarse como sea del Vampisol. Mientras que el protagonista, cubano de adopción, quiere dar gratis la fórmula a todo el mundo vampiro. No sólo eso, si no que es el líder de un grupo que lucha contra el general Machado, presidente de la república en aquellos años.

También aparecen algunos personajes españoles en la película. Una caricatura de cómo nos ven. En una secuencia un transportista de origen español paleto (ataviado con ropas de pueblo típicamente españolas, faja, boina, chaleco negro) discute con un cubano que le pregunta irónicamente si va a civilizarles bien y este responde como un cascarrabias que si no fuera por los españoles todavía llevarían plumas en la cabeza y en el culo y se llamarían Anacaona, Zainos y Guanataveyes.

Destaca la película por una cantidad de divertidos gags. Se nota que el director está curtido en esto con una serie de cortos autoconclusivos de menos de un minuto de duración llamados filminutos.

e-mail: lluisalba@zumbarte.com