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GODZILLA, JAPÓN BAJO EL TERROR DEL MONSTRUO (1954)

El origen del mito

por Lluís Alba

Godzilla

Para hablar de la película que originó el mito del más famoso monstruo creado por el cine japonés hay que situar el marco histórico de cuando fue filmada. En 1954 todavía era muy reciente el final de la II Guerra Mundial y el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. El terror por los devastadores efectos de la energía atómica y la radioactividad estaba muy presente en la sociedad japonesa.

Además, poco antes del inicio de la filmación de la película (que en España se estreno con el título de Japón bajo el terror del monstruo), el 1 de marzo de 1954, en pleno periodo de pruebas nucleares sobre las islas Marshall, los EEUU lanzaron sobre el atolón Bikini la bomba H más poderosa hasta el momento. Una nube de 100 km de diámetro alcanzó la mayor parte de los atolones cercanos y un barco pesquero japonés, el Daigo Fukuryu Maru fue contaminado por la lluvia radioactiva, muriendo uno de sus tripulantes a causa de la irradiación. Una noticia que volvió a escandalizar Japón.

Casi paralelamente a ello, el productor Tomoyuki Tanaka que trabajaba para la Toho Motion Picture Co., estaba a punto de iniciar la filmación de una cinta bélica coproducida por Indonesia. Pero no contaba con que le denegaran el visado a sus dos estrellas japonesas: Ryo Ikebe y Toshiko Yamaguchi, por lo que se vio obligado a cancelar el rodaje.

En el vuelo de regreso, Tanaka debía pensar algún nuevo proyecto para no verse en problemas con su empleadores. Recordó la reciente noticia del barco pesquero contaminado por radioactividad. Pensó que una película podía comenzar con una escena dramática similar a la vivida por los marineros. Pero en lugar de contar con una explosión atómica, la radioactividad vendría de un monstruo. Hacía poco que en EEUU se había estrenado El monstruo de tiempos remotos (The beast from 20.000 fathoms, 1953) de Eugène Lourié, a partir de una historia de Ray Bradbury y con los efectos especiales de Ray Harryhausen, que acabó inspirando a Tanaka para acabar de perfilar el origen de Godzilla.

Por todo esto, el film sirve como metáfora del horror atómico vivido por la sociedad japonesa a mediados del siglo XX. Pues, a diferencia de sus secuelas, hay una mayor profundidad en el relato humano y una enorme postura antinuclear.

En ese momento las películas de monstruos tenían una gran aceptación en EEUU, pero en Japón todavía no se había producido ninguna. Tanaka contactó con Eiji Tsuburaya, responsable de los efectos especiales de la Toho. Se mostró encantado ante la posibilidad de trabajar en una película de monstruos. El productor también habló enseguida con Shigeru Kayama un famoso escritor de ciencia-ficción para que se pusiera manos a la obra con la creación del argumento. Y, finalmente, fue a casa de Ishirô Honda director de la Toho, que había luchado en la II Guerra Mundial y fue prisionero de los chinos durante 1945. Hacía poco que había dirigido El águila del Pacífico (Taiheiyô no washi, 1953) que recreaba los acontecimientos del ataque japonés a Pearl Harbor, por lo que parecía el idóneo para recrear con realismo ese ambiente post-bélico que planea sobre el film.

El origen del nombre de Godzilla, en japonés Gojira, viene de la constricción de las palabras gorira (gorila) y kujira (ballena), pues la primera idea de Tanaka era un monstruo híbrido de esos dos animales. Pero la complicación por diseñar esta criatura imaginaria sumada a la influencia del éxito de El monstruo de tiempos remotos, acabó por decantar que la criatura fuera similar a la de un dinosaurio prehistórico.

Los diseñadores Eiji Tsuburaya, Akira Watanabe y el escultor Teizo Toshimitsu acabaron dando forma final a la criatura a partir de diferentes especies de dinosaurios.

El poco tiempo con el que contaban para rodar la película impidió que usaran la técnica del stop-motion que tantos éxitos había dado desde King Kong (ídem, 1933) de Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack y que había perfeccionado con maestría Ray Harryhausen. Así que tuvieron que contar con un actor disfrazado de Godzilla paseándose por maquetas de los diferentes escenarios que destruye.

El primer traje creado con bambú y cables pesaba más de 100 kg, por lo que se tuvo que construir un segundo traje de caucho que resultaba más ligero y manejable. Hubo hasta tres actores que se enfundaron el traje: Ryosaku Takasugi, Katsumi Tezuka y Haruo Nakajima. Pero fue este último quien lo llevaría más tiempo y quien repetiría en posteriores secuelas de Godzilla, acabando por convertirse en todo un experto.

Para la filmación de la criatura, se rodó a una velocidad más alta de lo normal a Haruo Nakajima disfrazado moviéndose con rapidez sobre el plató en miniatura. Después se proyectó a velocidad normal, así el ligero peso de las maquetas quedaba disimulado de manera que parecían pesados edificios.

Curiosamente la falta de tiempo para el rodaje fue uno de los principales orígenes que dieron forma al kaiju eiga (cine de monstruos) que empezó con este film. Por eso es habitual ver siempre a actores disfrazados destrozando maquetas en las clásicas películas japonesas, mientras que en EEUU siguió usándose la stop-motion hasta la irrupción de los efectos digitales.

De la dirección de Ishirô Honda cabe destacar como inicia el film con el suspense necesario para enganchar al público y como muestra a la criatura en escenas nocturnas para dar una sensación mayor de misterio.

Entre los actores principales se encuentra Takashi Shimura quien interpreta al profesor Kyohei Yamane, con un discurso cercano al ecologismo pues es de los pocos que intentan defender la vida de la criatura al tratarse del único espécimen conocido. Shimura fue uno de los actores que colaboró en más ocasiones con Akira Kurosawa, lo hizo hasta en 18 ocasiones, aunque parecen pocas si contamos que llegó a aparecer hasta en 228 películas.

Otro de los actores destacados es Akihiko Hirata, que con un parche en el ojo interpreta al dr. Serizawa. Fue un actor habitual de la Toho, incluso fue escogido por la compañía para que presentase el retorno de Godzilla en el remake de 1984, pero un cáncer de pulmón provocó que no llegara a tiempo de iniciar el rodaje.

La pareja de la película que da una pequeña pincelada romántica fue interpretada por los actores Akira Takarada (Ogata) y Momoko Kôchi (Emiko). Takarada participó hasta en 6 películas de Godzilla y fue una estrella de la televisión nipona. Mientras que Kôchi tuvo una larga carrera en el teatro y la publicidad, aunque en 1995, con 63 años de edad, retomó el personaje de Emiko en Godzilla vs. Destroyer (Gojira vs. Desutoroiâ) de Takao Okawara.

Akira Ifukube fue el compositor que dio vida a la partitura de Godzilla, sin poder ver ninguna imagen previamente, solo a partir de un guión preliminar del film. Pero lo más destacable fue la creación del popular rugido del monstruo frotando la cuerda de un contrabajo con un guante de cuero impregnado en resina.

60 millones de yenes invertidos en la película sumados a los 40 millones en publicidad fueron un enorme riesgo para la Toho, pero el descomunal éxito en Japón y en el resto del mundo la convirtieron en una de las mejores inversiones de la compañía.

En EEUU se estrenó una versión de la película con un montaje distinto y nuevas escenas rodadas en inglés, basadas en la aparición de un periodista norteamericano, interpretado por Raymond Burr, que narra los hechos. Se eliminó por completo cualquier alusión a las bombas atómicas, no hay que olvidar que en esa época el sentimiento anti-japonés todavía estaba muy presente en la sociedad norteamericana. Fue estrenada en 1956 bajo el título de Godzilla, King of the monsters. Vapuleada por la crítica, fue un éxito comercial.

Así se inició el mito de Godzilla, que hasta la actual versión de Gareth Edwards cuenta con 31 películas protagonizadas por la criatura.

e-mail: lluisalba@zumbarte.com