Volver a index
4 4 5 6 7 8 9 10 11

6 de octubre de 2014

Cuarto día en el Festival, menos gente que el domingo como es habitual. Me doy cuenta que la cola de los abonados hoy es mucho más larga que la de los que tienen entradas. Así que los gritos de algún ex-militar frustrado nos obliga a formar dos filas y a entrar corriendo a la sala.

'71 (2014) de Yann Demange

'71

Primer film de Yann Demange, quien hasta el momento había estado curtido en televisión con diversas miniseries, entre ellas Dead set: Muerte en directo (Dead set, 2008).

La acción transcurre en el Belfast de 1971, un año antes del Bloody sunday que Paul Greengras ya llevó al cine. Así este film sirve de perfecto complemento para explicar la situación de la época.

A través de los ojos de un soldado británico atrapado durante una noche en medio de la zona más conflictiva de Belfast, el film recorre la vida de católicos y protestantes durante una de las peores épocas del conflicto. Lo más interesante es que es un film de personajes poliédricos vistos desde el punto de vista del soldado inglés que conoce de primera mano un conflicto del que solo han oído hablar. Revelando así la complicación del asunto con diferentes facciones del IRA que pelean entre sí, colaboracionistas con el ejército, infiltrados ingleses que buscan alargar el conflicto y hasta un niño con fuertes ideales protestantes a causa del asesinato de sus padres.

Narrado con buenas dosis de suspense y acción consigue conjugar el preciado entretenimiento con la lección de historia.

THE WORLD OF KANAKO (2014) de Tetsuya Nakashima

The world of kanako

Los que hayan visto Confessions (Kokuhaku, 2010), ya sabrán como es el estilo visual de Tetsuya Nakashima. Montaje acelerado, planos imposibles, saltos temporales mezclados a ritmo frenético con influencia directa del anime.

Esta película, además trata un tema visualmente desagradable como es la pederastia. Sumado a que el encargado de llevar el peso principal del film es un ex-policía alcoholizado y violento, que lo primero que hace es violar a su ex-mujer cuando este le pide que busque a la hija de ambos desaparecida.

Y, con un padre como ese, no es difícil adivinar que la hija estaba envuelta en una complicada trama que incluye suicidios inducidos, asesinatos, drogas, violaciones y una red de pederastas.

La complicación de la trama no viene agilizada por una propuesta fácil. Pues el film está lleno de flashbacks, saltos temporales de diversa índole y un montaje algo frenético. Por lo que mejor es quedarse con una sensación sobre lo que nos quiere contar más que con un entendimiento lineal.

STEREO (2014) de Maximilian Erlenwein

Stereo

En contraposición a la anterior película comentada, Stereo, del alemán Maximilian Erlenwein, es una película bien clara que explica todo bien detallado. Sin embargo su dirección plana, casi de telefilm, crea indiferencia total sobre lo que nos quieren contar. Puede que The world of Kanako provoque repulsión a algunos y entusiasmo a otros, pero Stereo no provoca nada.

Queda claro que Una historia de violencia (A history of violence, 2005) de David Cronenberg es el principal referente sobre el que se sustenta este film. Que también bebe de otras fuentes directas como Matrix (The Matrix, 1999) de los hermanos Wachowski, pues hay un personaje que actúa y vive como el oráculo de la trilogía de ciencia-ficción.

Parece que el director alemán todavía debe buscar su personalidad.

RÉALITÉ (2014) de Quentin Dupieux

Réalité

Hace unos años ya pasó por Sitges Rubber (ídem, 2010) de Quentin Dupieux, un film protagonizado por una rueda de neumático. Tres películas después, ahora toca el turno de Réalité, un film abiertamente surrealista que consigue sorprender y divertir a partes iguales.

Surrealismo y metalenguaje se funden en esta película que critica abiertamente a la industria del cine y a la televisión. Buñuel y Dalí crearon el surrealismo, David Lynch consiguió obras fascinantes... Pero Dupieux logra un acercamiento en clave de comedia que funciona a la perfección.

Lluís Alba