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8 de octubre de 2012

Pasado el fin de semana, los trenes vuelven a llevar retraso y más pasajeros. Al contrario que las salas, más vacías que en el fin de semana pero, incluso en las sesiones matinales, muchísimo más llenas que el jueves y viernes pasado. Esto ya parece el festival de siempre, donde las salas están tan mal pensadas para proyectar cine que incluso las cabezas de 5 filas más adelante consiguen taparte los subtítulos.

SIGHTSEERS (2012) de Ben Wheatley

Sightseers

El año pasado ya se proyectó otra película de Ben Wheatley, Kill List (2011), que no pasó desapercibida. Tanto es así que este año vuelve a Sitges con su nuevo film y se proyecta también su primera obra: Down Terrace (2009).

Sightseers es una comedia negra, negrísima. En la que una pareja de treintañeros recorre Inglaterra en una autocaravana y se cruzan con algún maleducado que lanza un papel en un lugar público, una pareja algo prepotente o demás detalles de esos que nos molestan a diario. Con la diferencia que los que se cruzan con ellos solo encontrarán la muerte como fatal destino.

Sin duda esta curiosa mirada en clave de humor al perfil del psicópata es uno de los mejores films que pasarán este año por el Festival.

THE LORDS OF SALEM (2012) de Rob Zombie

The lords of Salem

La nueva película de Rob Zombie, como no podía ser de otra forma, llegaba con grande expectación al festival. Incluso en su temprana proyección matinal la sala estaba prácticamente llena.

Es un film al más puro estilo formal de la filmografía del líder del extinto White Zombie , con imágenes perturbadoras y sucias. Quizás sea el más personal, aunque particularmente eche de menos el sentido del humor de sus dos primeras películas: La casa de los 1000 cadáveres (House of 1000 corpses, 2003) y Los renegados del diablo (The devil's rejects, 2005). Por lo que este film pide un esfuerzo demasiado exigente para encontrar la complicidad del espectador que sin duda, facilitará mucho el trabajo a quienes se bajen de la proyección sin importarles demasiado.

Al menos los guiños cinéfilos siguen presentes. Aunque en lugar de referencias en los diálogos estén presentes en la recuperación de antiguas actrices del género de terror y fantástico: Judy Geeson (Holocausto radioactivo, Miedo en la noche), Dee Wallace (Aullidos, E.T. el Extraterrestre), Meg Foster (Están vivos, Masters del Universo) y Maria Conchita Alonso (Perseguido, Depredador 2).

ROBO-G (2012) de Shinobu Yaguchi

Robo G

Simpática comedia japonesa con la curiosa premisa en la que unos técnicos de una empresa de electrodomésticos deben crear un robot para presentarlo en una feria tecnológica. Pocos días antes del evento se les cae por la ventana y, sin tiempo a repararlo, deciden buscar a un figurante que se introduzca en el interior del robot para simular que funciona. En ese momento se les cruza un anciano recién jubilado que no desea pasar su vida en casa y acabará en el interior de la carcasa del robot.

Probablemente sea excesivamente larga para el tipo de film que es, pero eso no quita que sea muy divertida, que es lo mínimo que se puede exigir a una comedia. No está exenta de situaciones y personajes extremos propios del cine y anime japonés, como la entusiasta estudiante de robótica.

Destacable la interpretación de Shinjiro Igarashi, pseudónimo del actor Brian Kachisu de 74 años que lleva más de 80 películas a sus espaldas además de ser una figura del rock en su país bajo el nombre de Mickey Curtis.

SAFETY NOT GUARANTEED (2012) de Colin Trevorrow

Safety not guaranteed

El debut en la dirección de Colin Trevorrow, como él mismo ha comentado antes del inicio de la proyección, es un homenaje a la cultura 'geek' o 'friki' (según la traducción que parece haber adoptado en castellano). Pues forma parte de una generación que se crió con un tipo de cine que te convertía en una aficionado del género mucho antes de que fuera una opción con el reconocimiento y la popularidad actual.

El film cuenta con la complicidad del actor Mark Duplass (también director junto a su hermano de una joya del cine independiente: Cyrus) en el papel de un extravagante treintañero que en su infancia fue un 'geek' coleccionista de muñecos de Star wars y tras un trauma con su antigua novia decide crear una máquina del tiempo para reparar el pasado.

El argumento de la película está sacado de un auténtico anuncio de prensa que leyó el guionista Derek Connolly en la que una persona buscaba compañero para viajar en el tiempo. En el film dicha premisa sirve para que un grupo de periodistas locales se desplacen a conocer al presunto viajero en el tiempo. La becaria sin demasiadas relaciones personales, el becario 'geek' que se pasa el día encerrado en la habitación con su portátil y el periodista treintañero que se une al viaje como excusa para reencontrar un antiguo ligue del instituto.

Analogía en forma de comedia 'indie' entre el recuerdo del cine de género de la infancia de los 80 y el intento de recuperar relaciones del pasado.

Lluís Alba

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